Revista Planck

PLANCK — texto completo de Patricio Bejas.

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cuántico clásico cósmico

El vacío como posibilidad de creación

Pensar sobre la temática del vacío puede ser enriquecedor, sobre todo si es abordado desde distintas perspectivas, por eso me resultó interesante la invitación a escribir en la revista Planck. Tomar un tema y pensarlo desde distintas aristas es una interesante propuesta y un ejercicio necesario, sobre todo en estos tiempos en donde el uso de la inteligencia artificial se masificó, brindándonos más respuestas que interrogantes que motiven nuestro ejercicio reflexivo, y si a esas producciones las tomamos y juntamos en una revista puede tener un resultado enriquecedor.

Entonces podemos empezar por preguntarnos ¿qué es el vacío? A esto podemos encontrar distintas respuestas, dependiendo desde dónde nos posicionamos. Podemos pensarlo como un espacio sin contenido, como aquello a lo que le falta algo en oposición a lo que está lleno, como un problema, como el terreno desde donde partir, y así muchas otras definiciones que podrían llevarnos a distintos desarrollos.

En mi caso me toca pensar esta temática desde la Psicología. Y voy a abordar este tema desde dos lugares, uno que considera al vacío como un problema, y otro que ve al mismo como posibilidad de creación, tratando de delinear algunas ideas, que más que cuestiones cerradas, espero inviten a una reflexión.

Primero propongo pensar al vacío como ese sentimiento de "vacío interior", abarcando el "vacío emocional" y el "vacío existencial", que algunxs pueden haber escuchado mencionar, sobre todo porque es lo que más se difunde y muchas veces preocupa a quien sospecha estar atravesando esto, muchas veces considerado como algo terrible, una sensación que nos hace encontrar frente a lo que pareciera ser un callejón sin salida. El vacío existencial, estrictamente, hace referencia a la pérdida de sentido, propósito y motivación, frecuentemente descrito como una pérdida de valores o una sensación de estar desubicado en la vida. Esto hace referencia a la sensación de no encontrar un propósito, de una falta de motivación para llevar a cabo actividades, de una dificultad para armar proyectos. Cabe aclarar que seguramente muchos atravesamos este sentimiento en algún momento de nuestras vidas, donde el construir proyectos se nos presenta como algo muy difícil, un trabajo muchas veces insoportable que termina aplastandonos y generando un efecto de sentirnos abrumados, dificultando nuestra capacidad de respuesta ante esta situación. El vacío emocional hace referencia a una desconexión con nuestras emociones, dificultando la identificación de las mismas y pudiendo producir el sentirnos en soledad. Este vacío nos enfrenta a, como dice la palabra, el estar vacíos, como si fuera que nada tuviéramos en nuestro interior.

Ese vacío interior va en contra de lo que muchas veces encontramos en discursos mediáticos o en redes sociales, de buscar una vida plena, de encontrar la felicidad a partir de sentirnos "llenos". Ahora me pregunto ¿llenos de qué? Desde el sistema capitalista es llenarnos a través del consumo, consumo de lo último que está de moda, llenarnos de cosas materiales que nos hagan "sentir mejor" con nosotros mismos o sentirnos más exitosos, que no le demos posibilidad a esa falta de algo, a ese vacío que no deberíamos sentir. Mientras más tengo, mientras más compro, mientras más consumo, mientras más exitoso soy, más feliz voy a ser, presentándose como un ideal a conseguir, que en la gran mayoría de los casos es muy difícil de ser alcanzado, trayendo como contracara la frustración, que si se sostiene y no se da un espacio para pensarla y trabajarla puede traer otro tipo de complicaciones. Considero que la felicidad es una búsqueda, como todo en la vida, y muchas veces son estados momentáneos, pequeños abismos de sentirnos bien, de sentirnos "llenos" o plenos, que luego puede cambiar, y encontrarnos con otros sentimientos y emociones, que nos tocará atravesar y trabajar.

Pareciera ser que el mandato actual es no sentirnos vacíos, aunque paradójicamente circulan muchas expresiones de gente que dice sentirse así. El mandato es tapar esto, a costa de nuestra subjetividad, de alienarnos a lo que el sistema nos presenta como ideal, y de no dar lugar a trabajar en nosotros para saber de dónde viene esto que sentimos, que sentidos toma en cada uno de nosotros. Por eso sin la intención de sonar alarmista, frente a sentimientos de este tipo recomiendo consultar a un profesional de la salud mental.

En segundo lugar, pensándolo desde el psicoanálisis, el vacío está asociado a la falta, condición estructural necesaria para incorporarnos a la vida social, a la cultura. Esa falta es lo que nos permite conformarnos como sujetos deseantes, esa energía que nos hace movernos. No podemos desear algo, querer algo, ir hacia algo si estamos "llenos", si ese vacío no nos habita. Sin entrar mucho en cuestiones psicoanalíticas que pueden resultar un poco engorrosas, tomo esta idea para desarrollar algunas reflexiones al respecto. El vacío entonces es lo que nos va a permitir desear, deseo que funciona como un motor para nuestras vidas, más allá de la forma particular que ese deseo tome en cada uno de nosotrxs. Ese motor va a ser el que nos haga estudiar, viajar, leer, elegir cierto trabajo, realizar un deporte, o lo que sea que construyamos alrededor de ese vacío.

En esta idea encuentro un punto de conexión con la propuesta de la revista, donde se mezclan distintas disciplinas científicas junto con el arte y el símbolo, donde en algún punto estas áreas, que muchas veces nos pueden resultar tan distintas y alejadas, se rozan, se entremezclan y permiten una nueva creación. Considero que el arte es eso, el crear a partir de un vacío, de algo que muchas veces no puede ser dicho desde lo directo del lenguaje, que muchas veces necesita hacer ciertos rodeos para despertar distintos sentidos, y que al mismo tiempo nace del deseo del artista de comunicar algo.

Es importante prestarnos atención, comunicar y atender cuestiones de este tipo, el sentimiento de vacío puede parecer un destino fatalista si es que no le damos espacio para hablarlo, pensarlo con otrx. Pero también el vacío puede ser un motor para la creación, el construir algo desde ahí, como ese pintor que desde lo blanco de un lienzo crea un universo completamente nuevo. Aunque pueda sonar un poco utópico y romántico, está bueno muchas veces pensarnos como los artistas de nuestras vidas.

vacío
N°1